dimarts, 17 de novembre de 2009

AARON PARKS TRIO (Jamboree, 14-11-2009)

Aaron Parks (Imma Casanellas)

Aaron Parks, piano
Matt Brewer, contrabajo
Tommy Crane, batería

Entre la tradición y el pop-rock. Mucha expectación para ver al pianista de Seattle, en los dos sets que protagonizó en el Jamboree, la sala decana de la ciudad que ha vuelto este año a participar de forma activa en la programación del Festival. Aaron Parks la llenó hasta la bandera y compensó suficientemente al público que, si bien en el primer set se quejaba de la excesiva pasividad de la propuesta, en el segundo podemos dar fe de que no hubo demasiado tiempo para la apatía.
El trío exploró diversos estilos, empezando por el pop-rock, un camino del que ya hemos visto otras propuestas en este mismo Festival. Su sonido no se apreció muy diferente a otros grupos (léase The Bad Plus). Si nos tenemos que ceñir a las  previas del concierto en los medios, la definición correcta que debemos emplear para esta propuesta es “lenguaje espontáneo y cinemático”. Una forma de decir libre y dinámico. Lo cierto es que con 25 años y las lecciones de Kenny Barron a cuestas, este hombre ha dado ya muestras de su frescura, en una escena donde es cada vez más difícil diferenciarse de los demás. Su primer disco como líder, editado por Blue Note en 2008, nos da más pistas a través de su título, “Invisible Cinema”.
Detalles aparte, el resto de temas que poblaron el segundo set de la noche, pasaron también por el cancionero americano y, con más sutileza, por la sonoridad del jazz nórdico. Otra corriente muy en boga debido, sin duda, a la importancia de grupos como el irrepetible E.S.T. Finalizó el set con uno de los cortes del disco, el también rockero “Nemesis”, una pieza que ya figuró en el repertorio del concierto de Kurt Rosenwinkel, en su visita a Barcelona allá por el mes de Abril, cuando el guitarrista nos presentó a Parks por primera vez.
Por lo demás, buen nivel del trío aunque falto de cierto equilibrio. Quizás se echase en falta una mejor participación del bajista Matt Brewer, un poco arrinconado (aunque estuvo en el centro) a nivel sonoro. Excelentes prestaciones,  por otra parte, del batería Tommy Crane, con detalles interesantes y buena situación en todas las piezas. Y en cuanto al protagonista y compositor, destacar su excelente trabajo con los silencios en el piano, y ese sentido que yo prefiero llamar “cinematográfico” de la interpretación, donde la melodía siempre tiene un papel preponderante.

Fotografías: Imma Casanellas
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