dilluns, 29 d’agost de 2011

SARA SERPA QUINTET (Barcelona 25-8-2011)

Sara Serpa, Barcelona 2011 Sara Serpa, voz

André Matos, guitarra

Kris Davis, Piano

Masa Kamaguchi, contrabajo

Tommy Crane, batería

Un instrumento llamado voz. En un nuevo concierto del Mas i Mas Festival, el Jamboree Jazz Club acogía a la joven cantante lusa Sara Serpa con su quinteto, presentando el proyecto “Mobile”, trabajo que cristalizará próximamente en un disco compacto. Asidua del “Cornelia Street Cafe”, un minúsculo y alargado sótano del Village neoyorkino (bajo un acogedor y muy recomendable restaurante), Sara Serpa da el perfil ideal para el tipo de música que por allí suena habitualmente. Es un espacio que aloja propuestas siempre cercanas al juego con las texturas y a la creación de atmósferas, un escenario donde los solistas más diversos dejan sus aptitudes al servicio de un lugar común, sea de este mundo (del Jazz) o no.
Sara Serpa, blandiendo su scat lírico (si podemos llamar así a la emisión de frases vocales, catalogables seguramente como ‘tarareos’) y un discurso sensual convincente,  tiene la voluntad de trasladarnos a esos lugares amplios con pinta de infinitos. Unos territorios que desea convertir en familiares. No en vano, la inspiración principal de “Mobile” son los libros de viajes, la aventura en tanto que hallazgo, tal como ella misma argumentó mientras anunciaba las canciones, unas influidas por novelas contemporáneas como "Travels with Charley" del escritor John Steinbeck, y otras clásicas, como el largo retorno de Ulises a Ìtaca en la Odisea de Homero. 
No se salió del guión para casi nada. Sólo lo hizo para anunciar que nos cantaba un fado (la única pieza con letra) que sonó como casi todas las demás: fieles pasajes duplicando al piano, y multitud de frases con la guitarra de su inseparable André Matos de fondo, ofreciendo, eso sí, una amplitud de registro muy apreciable y una afinación matemática. Al piano estuvo Kris Davis, una mujer rodeada de proyectos tan sugerentes como aventureros, que publica en el sello barcelonés “Fresh Sound”, y que ya tiene un importante calado en Nueva York. Para mi gusto, una intérprete que tiene que decir muchas cosas en cuanto se tope con un proyecto con llegada, puesto que a la faceta aventurera añade una técnica sólida y versátil.
Hacia el final del set, no sin disfrutar de algunos momentos realmente sobresalientes por parte del trío (sonido poderoso de Masa Kamaguchi al contrabajo y discurso contundente de Tommy Crane tras los platos),  el grupo se despidió con una briosa pieza que llegó como aire fresco a los presentes. En ella visitó discretamente los manuales del funk, logrando dibujar la complicidad entre el público, que había puesto mucho más cariño al empezar, del que mostró al final. Estoy seguro de que quienes estuvieran en el segundo set de la noche atraparían mucho más botín musical que nosotros, aunque no nos quejamos: nos fuimos a casa con la buena impresión general del proyecto y las excelentes prestaciones tanto de Sara como del resto del grupo, en especial de Kris Davis.
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